Los Padres Agustinos en la Argentina.

Los agustinos, cuatro siglos de presencia pastoral en la Argentina 3 de noviembre, 2O26Buenos Aires (AICA). León XIV se convirtió en el primer papa perteneciente a la Orden de San Agustín. Los agustinos llegaron al territorio a principios del siglo XVII desde Chile para evangelizar la región de Cuyo. Los agustinos, cuatro siglos de presencia pastoral en la Argentina Los agustinos, cuatro siglos de presencia pastoral en la Argentina Doná a AICA.org La Orden de San Agustín, a la que pertenece el papa León XIV que próximamente visitará a la Argentina, se encuentra arraigada en el territorio argentino desde hace más de cuatro siglos, cuando los primeros frailes agustinos llegaron, provenientes de Chile para comenzar su labor evangelizadora en la región de Cuyo entre los años 1617 y 1626, constituyendo formalmente sus primeros conventos en San Juan (1642) y en Mendoza (1657). Dos agustinos ocuparon la sede episcopal de Córdoba del Tucumán durante ese siglo: fray Melchor de Maldonado y Saavedra (1634-1661) y fray Nicolás Hurtado de Ulloa (1679-1686), ambos criollos del Alto Perú. El siglo XVIII se caracterizó por el auge de la presencia agustiniana, con una vida apostólica activa y pujante. En 1746 se determinó habilitar el convento de San Juan como Casa de Estudios y Noviciado. Consta que en ella profesaron 54 religiosos hasta comienzos del siglo XIX. Una dura prueba: las secularizaciones La Ley de Reforma de los Regulares, sancionada el 5 de Julio de 1823, y que tenía por objeto sujetar a la jurisdicción del Ordinario a todas las órdenes religiosas y convertir sus bienes en propiedad de la Nación, dio origen a un vertiginoso proceso de secularizaciones. Entre 1823 y 1825 los rescriptos de secularización concedidos a miembros de la Orden en Chile y Argentina fueron 83. En el convento de Santa Mónica de Mendoza tan sólo quedaron dos religiosos, el último fue fray José Manuel Roco, quien falleció en 1835 y en el convento de San José de San Juan, el último religioso fue fray Juan Antonio Gil de Oliva, fallecido el 4 de enero de 1876. Las leyes de secularización y los cambios políticos provocaron la confiscación de bienes y la supresión de la Orden en el país por más de dos décadas. La vuelta de los agustinos a la Argentina Los agustinos retomaron su presencia institucional en Buenos Aires a principios del siglo XX con la llegada de los Agustinos Españoles de la Provincia de Filipinas, a raíz de la independencia de estas. El padre Joaquín Fernández, vicario provincial del Brasil, y futuro de la Argentina, desembarcó en Buenos Aires el 12 de mayo de 1900. Mérito suyo es el afianzamiento de la Orden en el país. Parroquia San Agustín de Buenos Aires donde el papa León XIV se alojó las veces que estuvo en Buenos Aires Entre 1907 y 1910 se edificaron, con el patrocinio de la familia Unzué, la iglesia y el colegio San Agustín en la ciudad de Buenos Aires. En muy corto tiempo se sucedieron fundaciones en Entre Ríos (Paraná), Santa Fe (Álvarez); Buenos Aires (Chivilcoy; Ayacucho y Ramos Mejía), donde el trabajo pastoral se repartió entre la labor docente y parroquial. En 1926, con el nacimiento de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de España, las obras de la Orden en la Argentina pasan a la provincia nueva. De este nuevo período datan fundaciones en la Ciudad de Buenos Aires (3 de Febrero; San Martín de Tours y Nazca), provincia de Buenos Aires (José C. Paz y Ciudadela), Rosario, Mendoza y Montevideo (Uruguay). En los Valles Calchaquíes En 1969 el papa Pablo VI erige la Prelatura de Cafayate, en el noroeste del país, siendo encomendada a los agustinos de la Provincia de España, con territorios en Salta (Cafayate, San Carlos y Molinos), Tucumán (Amaicha del Valle) y Catamarca (Santa María, San José y Antofagasta de la Sierra). Son muchas las variadas y ejemplares obras de estos religiosos que transformaron las poblaciones de los Valles Calchaquíes. El antes y el ahora de la Prelatura ofrecen un saldo apostólico y de dedicación social, singular y relevante, en el que también tienen su meritoria cuota las religiosas Agustinas Misioneras. Un nuevo horizonte El nuevo milenio trajo la unificación de la viceprovincia de Argentina-Uruguay y el vicariato de Cafayate. Por decreto del padre general del 30 de marzo de 2002, se unifican ambos. El capítulo general de la Orden de 2001, así lo ordenaba, naciendo el actual vicariato San Alonso de Orozco de Argentina y Uruguay. El vicario regional es el padre Juan Antonio Gil Solorzano. Robert Prevost (el segundo a la izquierda) visitó la Argentina en 2004 y también participó de una misa en 2013 con ocasión de la ordenación episcopal de Mons. Alberto Bochatey en la parroquia San Agustín, de Palermo El Vicariato San Alonso de Orozco, que abarca Argentina, cuenta con cinco comunidades activas. Los religiosos se dedican a la misión parroquial y a la educación, operando en varias parroquias y centros educativos. La formación continua y el servicio comunitario refleja los valores fundamentales de la espiritualidad agustiniana, innovando en su manera de enseñar y aprender, sin olvidar sus raíces. A su llegada al país, el papa León XIV encontrará a sus hermanos agustinos argentinos cumpliendo con fervor su misión de servir a la Iglesia y a la sociedad a través de la educación, las parroquias y las obras sociales, llevando el mensaje de Cristo a cada rincón de la patria.+

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