Joan Manuel Serrat. Reflexiones sobre la vejez.- 04 - 05 - 2026 -
Joan Manuel Serrat: los viejos somos un colectivo que aún tiene mucho que aportar.
El artista reivindicó el valor de la experiencia y la memoria colectiva durante un congreso en Barcelona, cuestionó los prejuicios sobre la vejez y llamó a construir una sociedad más justa, donde las personas mayores no sean invisibilizadas y puedan envejecer con dignidad y participación activa.
lunes 4 de mayo de 2O26.
Joan Manuel Serrat reflexiona sobre la tercera edad en la Universitat de Barcelona
El cantautor catalán Joan Manuel Serrat volvió a poner en agenda el debate sobre el lugar de las personas mayores en la sociedad, al reclamar mayor respeto, visibilidad y condiciones dignas para esta etapa de la vida.
Durante el cierre del Congreso internacional “¿Un derecho civil para las personas mayores?”, realizado los días 12 y 13 de marzo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, Serrat —de 82 años— reflexionó sobre el envejecimiento desde una mirada personal y social. Allí cuestionó los prejuicios que asocian la vejez con la falta de capacidad y advirtió sobre el avance del edadismo, una forma de discriminación cada vez más extendida.
En su intervención, defendió el valor de la experiencia y el aporte de las personas mayores, y rechazó cualquier intento de relegarlas a la invisibilidad. En ese sentido, lanzó una frase contundente: prescindir de los adultos mayores “es como quemar los libros”, ya que implica perder la memoria colectiva y el conocimiento acumulado.
Serrat también planteó la necesidad de que este grupo sea escuchado y tenido en cuenta en las decisiones sociales, remarcando que vivir más años no debería implicar hacerlo sin dignidad. A pesar del paso del tiempo y las limitaciones propias de la edad, sostuvo que mantiene intactas sus ganas de vivir y de sentirse útil.
El encuentro, que reunió a especialistas para repensar el marco jurídico y social vinculado al envejecimiento, puso de relieve un desafío creciente: construir sociedades más inclusivas frente al aumento sostenido de la población mayor.
En ese contexto, la voz de Serrat se sumó como un llamado a reconocer el valor de la vejez no solo como etapa vital, sino como parte esencial de la memoria y la identidad colectiva.
El discurso completo de Serrat
Me llamo Joan Manuel Serrat. Algunos de ustedes me conocerán. Escribo canciones y las canto. Tengo ochenta y dos años, gozo de buena salud y un estado de conservación más que aceptable.
¿Ochenta y dos años? Sí, ochenta y dos.
“Está muy bien para su edad”. Eso me dicen, esperando que les devuelva el cumplido. Será que la gente quiere lucir joven, verse en el retrato de Dorian Gray.
De momento, yo estoy encantado de estar aquí, compartiendo la clausura de estas jornadas de reflexión acerca del colectivo al que se conoce como la tercera edad, las personas mayores, en fin, lo que llamaremos en confianza los viejos.
Con el tiempo he llegado a eso que Pascal Bruckner llama el veranillo de la vida, o sea, ese tiempo de propina en que, a menudo, el alma suele conversar con sí misma.
Este es un buen momento para soltar el alma. Soy un hombre agradecido con la vida y acepto el hecho natural de envejecer y los inconvenientes que la naturaleza y el tiempo demoledor me imponen con el paso de los días.
Con raspones, con abolladuras, aún conservo buena parte de mis ilusiones y convivo con mis achaques, con la ayuda de los fármacos y de las prótesis, las gafas, los audífonos, en fin, esas cosas. Me gusta la vida, me gusta estar vivo y sentirme útil.
Por eso me rebelo contra un mundo donde se identifica a los viejos con la falta de capacidad, de talento o de preparación.
Los viejos resultan incómodos para una sociedad que potencia el gasto y busca beneficios fáciles y rápidos, en tanto que a ellos, a los viejos, los tienen marginados porque consumen menos, porque tienen menos necesidades.
A los viejos se les abandona en la soledad, porque la soledad, dicen, es algo inherente a la vejez y han de acostumbrarse a ella.
Pero una sociedad sin solidaridad entre las generaciones es una sociedad empobrecida. Prescindir de los viejos no solo es un acto criminal e imbécil, es como quemar los libros, es destruir la memoria.
Vivir más años no significa vivir mejor, pero tampoco vivir a rastras. Envejecer es la única manera que hemos encontrado de vivir una larga vida y queremos hacerlo con dignidad.
Los viejos somos un colectivo que aún tiene mucho que aportar. Que no nos hagan invisibles, que escuchen y respeten nuestras preferencias, que empaticen con nuestros problemas y con nuestras dificultades, que nos tengan en cuenta en sus decisiones.
Hacer otra cosa sería tirar piedras al tejado propio.
Joan Manuel Serrat sobre la vejez. - 05- 05- 2026 -
Joan Manuel Serrat reclama dignidad: “Prescindir de los viejos es como quemar los libros, es destruir la memoria”
El icónico músico y escritor catalán destacó la relevancia del respeto hacia los adultos mayores y la búsqueda de condiciones humanas para transitar la etapa final de la existencia
O2 May, 2O26
En la clausura del congreso internacional ¿Un Derecho Civil para las personas mayores? Repensar las instituciones atendiendo a necesidades nuevas, Joan Manuel Serrat tomó la palabra para plantear una reflexión sobre el lugar de las personas mayores en la sociedad contemporánea.
La ciudad de Barcelona fue escenario de un hito para el debate social en torno al envejecimiento: el Congreso “¿Un derecho civil para las personas mayores? Repensar las instituciones atendiendo a necesidades nuevas”, celebrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona los días 12 y 13 de marzo, reunió a especialistas para discutir nuevas respuestas institucionales frente a los desafíos de la vejez.
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En ese marco, el cierre estuvo a cargo de Joan Manuel Serrat, quien, a sus ochenta y dos años, reclamó dignidad y visibilidad para quienes atraviesan la llamada tercera edad.
El encuentro tuvo como eje central la urgencia de transformar el marco jurídico y social que afecta a una población globalmente creciente, en un contexto donde el edadismo —la discriminación por motivos de edad— se consolida como una de las formas de exclusión más naturalizadas del siglo XXI, según la definición establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2021.
La voz de Serrat y el reclamo por la dignidad
La participación de Joan Manuel Serrat en la clausura del evento generó una fuerte repercusión. En el video difundido por la propia Universidad de Barcelona, el cantautor compartió su perspectiva y propuso una mirada honesta sobre el envejecimiento: “Tengo ochenta y dos años, gozo de buena salud y un estado de conservación más que aceptable”.
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Joan Manuel Serrat reclamó visibilidad y dignidad para los adultos mayores en la clausura del encuentro en la Facultad de Derecho.
Joan Manuel Serrat reclamó visibilidad y dignidad para los adultos mayores en la clausura del encuentro en la Facultad de Derecho.
Insistió en aceptar el paso del tiempo sin resignar entusiasmo ni utilidad social. “Acepto el hecho natural de envejecer y los inconvenientes que la naturaleza y el tiempo demoledor me imponen con el paso de los días. Con raspones, con abolladuras, aún conservo buena parte de mis ilusiones y convivo con mis achaques, con la ayuda de fármacos y prótesis… Me gusta la vida, estar vivo y sentirme útil”.
Señaló con claridad el mecanismo que conduce a la exclusión de los mayores: “Me rebelo contra un mundo donde se identifica a los viejos con la falta de capacidad, de talento o de preparación”.
Durante su intervención, Serrat subrayó el peso social de la existencia de los adultos mayores. “Prescindir de los viejos no solo es un acto criminal e imbécil, es como quemar los libros, es destruir la memoria. Vivir más años no significa vivir mejor, pero tampoco significa vivir sin dignidad. Envejecer es la única manera que hemos encontrado de vivir una larga vida y queremos hacerlo con dignidad”.
Remarcó que las personas mayores siguen teniendo aportes que ofrecer y rechazó cualquier condena a la invisibilidad o la soledad: “Que escuchen y respeten nuestras preferencias, que empaticen con nuestros problemas y con nuestras dificultades, que nos tengan en cuenta en sus decisiones”.
No es la primera vez que Serrat se refiere a la temática, aquí 9 frases sobre la vejez: “No me van a quitar las ganas de vivir”.
El Congreso de Barcelona y la agenda contra el edadismo
El desafío demográfico que enfrenta la sociedad contemporánea resulta ineludible: a finales de la década de 2070, la población mundial mayor de 65 años se elevará a 2.200 millones de personas, superando por primera vez a la de menores de 18 años, de acuerdo con los datos analizados durante el congreso y recogidos por la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona.
Joan Manuel Serrat - doctor honoris causa
"Los viejos resultan incómodos para una sociedad que potencia el gasto y busca beneficios fáciles y rápidos", dijo el cantautor, de 82 años
El envejecimiento acelerado plantea retos estructurales que afectan la toma de decisiones esenciales sobre el propio cuidado, el patrimonio, la convivencia y la sucesión, áreas marcadas por un mayor riesgo de vulnerabilidad. Los especialistas que participaron expusieron directamente la necesidad de adaptar las instituciones para proteger tanto la autonomía como el bienestar de las personas mayores, dado el desfase entre los procesos demográficos y un derecho civil aún enfocado en la figura del sujeto plenamente autónomo.
El encuentro en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, universidad pública española, reunió a juristas, académicos y profesionales que analizaron los retos jurídicos de la sociedad actual ante el envejecimiento. Se abordaron, entre otros temas, la autonomía y las capacidades civiles de las personas mayores, las garantías testamentarias, los modelos de cuidado y la elaboración de nuevos instrumentos legales para la protección de intereses patrimoniales y relacionales durante la vejez, con intervenciones de expertos como Feliciano Villar Posada, catedrático de psicología evolutiva de la universidad, y Esther Algarra Prats, catedrática de derecho civil de la Universidad de Alicante, también universidad pública española.
La OMS definió en 2021 el edadismo como “el conjunto de estereotipos, prejuicios y discriminaciones hacia las personas por su edad”, indicando que opera a nivel institucional, interpersonal e incluso autoinfligido. El congreso estableció como prioridad situar la lucha contra el edadismo en el centro de las políticas públicas, especialmente en el ámbito municipal, y visibilizar las formas cotidianas de exclusión que viven los mayores.
Dentro de su programa, el congreso incluyó mesas sobre el derecho sucesorio en España, Francia e Italia, la reforma de apoyos para la libertad en Cataluña y el análisis de contratos civiles y de consumo. Participaron referentes como Claude Brenner, de la Université Panthéon‑Assas Paris II —prestigiosa universidad francesa—, y Yves Picod, de la Université de Perpignan Via Domitia, también universidad francesa de reconocido prestigio.
Uno de los mensajes centrales del congreso, defendido tanto por juristas como por Serrat, es que garantizar la participación real de las personas mayores y adaptar las instituciones a sus necesidades resulta fundamental para la solidaridad intergeneracional en una sociedad que, de manera imparable, seguirá envejeciendo.
“Que no nos hagan invisibles, que escuchen y respeten nuestras preferencias”, reclama Serrat al pedir mayor reconocimiento y participación para las personas mayores.
El texto completo de Serrat
Me llamo Joan Manuel Serrat. Algunos de ustedes me conocerán. Escribo canciones y las canto. Tengo ochenta y dos años, gozo de buena salud y un estado de conservación más que aceptable.
¿Ochenta y dos años? Sí, ochenta y dos.
“Está muy bien para su edad”. Eso me dicen, esperando que les devuelva el cumplido. Será que la gente quiere lucir joven, verse en el retrato de Dorian Gray.
De momento, yo estoy encantado de estar aquí, compartiendo la clausura de estas jornadas de reflexión acerca del colectivo al que se conoce como la tercera edad, las personas mayores, en fin, lo que llamaremos en confianza los viejos.
Con el tiempo he llegado a eso que Pascal Bruckner llama el veranillo de la vida, o sea, ese tiempo de propina en que, a menudo, el alma suele conversar con sí misma.
Este es un buen momento para soltar el alma. Soy un hombre agradecido con la vida y acepto el hecho natural de envejecer y los inconvenientes que la naturaleza y el tiempo demoledor me imponen con el paso de los días.
Con raspones, con abolladuras, aún conservo buena parte de mis ilusiones y convivo con mis achaques, con la ayuda de los fármacos y de las prótesis, las gafas, los audífonos, en fin, esas cosas. Me gusta la vida, me gusta estar vivo y sentirme útil.
Por eso me rebelo contra un mundo donde se identifica a los viejos con la falta de capacidad, de talento o de preparación.
Los viejos resultan incómodos para una sociedad que potencia el gasto y busca beneficios fáciles y rápidos, en tanto que a ellos, a los viejos, los tienen marginados porque consumen menos, porque tienen menos necesidades.
A los viejos se les abandona en la soledad, porque la soledad, dicen, es algo inherente a la vejez y han de acostumbrarse a ella.
Pero una sociedad sin solidaridad entre las generaciones es una sociedad empobrecida. Prescindir de los viejos no solo es un acto criminal e imbécil, es como quemar los libros, es destruir la memoria.
Vivir más años no significa vivir mejor, pero tampoco vivir a rastras. Envejecer es la única manera que hemos encontrado de vivir una larga vida y queremos hacerlo con dignidad.
Los viejos somos un colectivo que aún tiene mucho que aportar. Que no nos hagan invisibles, que escuchen y respeten nuestras preferencias, que empaticen con nuestros problemas y con nuestras dificultades, que nos tengan en cuenta en sus decisiones.
Hacer otra cosa sería tirar piedras al tejado propio.
Joan Manuel Serrat. La Vejez y los jubilados.-28 - 02 -2026 -
Joan Manuel Serrat sobre la vejez: "No me he dado cuenta de que soy viejo, me he dado cuenta por los demás"
El artista habla claro sobre sus sensaciones en cuanto al paso del tiempo
Barcelona. Sábado, 28 de febrero de 2O26.
Joan Manuel Serrat sobre la vejez: "No me he dado cuenta de que soy viejo, me he dado cuenta por los demás"
Joan Manuel Serrat vuelve a dejar una de esas reflexiones que conectan de forma inmediata con varias generaciones. A sus 82 años, el cantautor no solo mantiene intacta su lucidez, sino también una mirada especialmente crítica sobre cómo la sociedad interpreta el paso del tiempo. Su frase, directa y sin rodeos, resume una sensación compartida por muchos mayores: “No me he dado cuenta de que soy viejo, me he dado cuenta por los demás”.
El artista, autor de canciones que forman parte de la memoria colectiva, ha abordado la vejez con naturalidad, pero también con cierta incomodidad hacia los estereotipos que la rodean. Lejos de un discurso derrotista, Serrat defiende una actitud activa ante esta etapa vital. En sus palabras, la edad no implica retirarse del mundo ni renunciar a la propia identidad.
“No me he dado cuenta de que soy viejo”
Serrat sintetizó su visión con una mezcla de serenidad y determinación. “Tengo 82 años y pienso seguir haciendo cosas en defensa de mi familia, de mi pueblo y, sobre todo, en defensa propia”, afirmó. Una declaración que rompe con la idea de pasividad asociada tradicionalmente a la vejez. El compositor reivindica además el valor de la duda frente a las certezas absolutas, una constante en su trayectoria personal y artística. “He tenido dudas, pero mejor tener dudas que certezas absolutas”, explicó, subrayando que el aprendizaje no desaparece con los años.
Su reflexión más comentada, sin embargo, aparece al hablar de la percepción externa del envejecimiento. Serrat reconoce que no ha sido un proceso interior, sino algo que ha identificado a través del trato y las expectativas de los demás. Especialmente cuando se le insiste en escribir sus memorias, una propuesta que rechaza de plano.
Crítica a cómo la sociedad trata a los mayores
El cantautor también ha mostrado una postura muy clara sobre el papel que se otorga a las personas mayores. En declaraciones a la BBC, describió una realidad que considera preocupante, la tendencia social a “jubilar obligatoriamente” no solo del trabajo, sino también de la vida pública. Serrat denuncia que, con frecuencia, la jubilación viene acompañada de una pérdida simbólica de visibilidad. “Se le retira también el derecho a ser visible y se acaba convirtiendo en un ser invisible”, señaló, apuntando a una forma de exclusión silenciosa pero persistente.
Lejos de resignarse, su mensaje insiste en la necesidad de afrontar esta etapa con sensatez y optimismo. No porque vaya a ser mejor, advierte, sino porque la actitud condiciona directamente la forma en que se vive. Una reflexión que trasciende la figura del artista y toca una cuestión social cada vez más relevante sobre cómo convivir con la longevidad en una sociedad que aún no ha aprendido a mirarla sin prejuicios.
Paz de Hiroshima 27-05-2016 Visita de Barack Obama. Bomba atómica 6 de Agosto1945.- Reflexiones.- 04-05-2026-.
Cuando Barack Obama entró en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima el 27 de mayo de 2016, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en ejercicio en visitar la ciudad que Estados Unidos había destruido en agosto de 1945, el mundo observó el discurso. Las cámaras siguieron la ofrenda floral depositada ante el cenotafio. Los titulares se centraron, con razón, en la gravedad del momento.
Casi nadie, entonces, reconoció al pequeño hombre japonés, de voz suave, que estaba cerca en la delegación oficial.
Se llamaba Shigeaki Mori. Tenía ocho años el 6 de agosto de 1945. Para la primavera de 2016, era el hombre que había dedicado décadas a reconstruir los nombres y las historias de los prisioneros de guerra estadounidenses muertos en Hiroshima: doce militares de Estados Unidos cuyas familias habían vivido durante años con respuestas incompletas.
Había pasado gran parte de su vida buscándolos en silencio.
Mori nació en Hiroshima el 29 de marzo de 1937. La mañana en que cayó la bomba, estaba cerca de un puente, a aproximadamente dos kilómetros y medio del hipocentro. La onda expansiva lo lanzó al agua.
Años después, recordaría el horror que vio al salir.
Era un niño. No había hospitales a los que enviar a nadie. El centro de la ciudad había sido arrasado. Para finales de 1945, la cifra de muertos en Hiroshima llegaría a unas 140.000 personas.
Mori sobrevivió. Creció en el Japón de posguerra. Tuvo trabajos comunes y una vida discreta. Pero desde niño había querido ser historiador. Así que se convirtió en uno en su tiempo libre, durante fines de semana, noches y años de paciencia.
Décadas después del bombardeo, Mori encontró una pista que cambiaría su vida: la existencia de aviadores estadounidenses capturados por las fuerzas japonesas poco antes de la bomba.
Comprendió de inmediato lo que aquello significaba.
Aquellos estadounidenses eran tripulantes de bombarderos B-24 derribados durante operaciones sobre la zona de Kure, al sur de Hiroshima. Tras ser capturados, fueron llevados a Hiroshima y detenidos cerca del lugar donde explotó la bomba atómica el 6 de agosto de 1945.
Murieron por la bomba de su propio país.
Durante décadas, sus historias quedaron incompletas. Sus familias en Estados Unidos habían recibido noticias vagas: desaparecidos en acción, presuntamente muertos. Pero no sabían exactamente dónde. No sabían cómo. No sabían que sus seres queridos habían muerto en Hiroshima junto a miles de civiles japoneses.
Mori decidió encontrarlos.
Sin financiación, sin grandes instituciones detrás y sin credenciales académicas formales, pasó décadas reconstruyendo la historia de esos hombres. Revisó registros japoneses. Consultó archivos militares estadounidenses. Siguió fechas de derribo, capturas, traslados e interrogatorios entre dos idiomas y dos burocracias. Buscó testigos. Unió fragmentos.
Nombre por nombre.
Luego empezó a escribir cartas.
Escribió, con su inglés limitado, a las familias de aquellos hombres en distintas ciudades de Estados Unidos. Muchas de esas cartas llegaron con décadas de retraso. Para varias familias, era la primera vez que alguien les explicaba las circunstancias reales de la muerte de su hijo, hermano o pariente.
Mori les contó lo que había encontrado. Les envió documentos. Les envió fotografías cuando las tenía.
En 2008 publicó sus investigaciones en un libro sobre los prisioneros estadounidenses muertos por la bomba atómica. Su trabajo recibió reconocimiento en Japón y ayudó a que esas muertes fueran recordadas de manera más clara y pública.
En 2O16, el documental Faroles de papel llevó su historia a un público más amplio de habla inglesa.
Cuando la administración de Obama preparó la histórica visita a Hiroshima en mayo de 2O16, Mori estuvo presente. En su discurso, ante el cenotafio, Obama recordó a las víctimas de la bomba: japoneses, coreanos y también prisioneros estadounidenses.
Fue uno de los discursos presidenciales estadounidenses más observados desde Hiroshima. Y fue una de las primeras veces que un presidente de Estados Unidos, en suelo japonés, reconocía públicamente a aquellos estadounidenses muertos allí como prisioneros.
Después del discurso, Obama caminó junto a los sobrevivientes y dignatarios. Cuando llegó a Mori, pequeño, anciano y emocionado, el presidente abrió los brazos.
Los dos hombres se abrazaron durante varios segundos.
Mori contó después, con sencillez, que el presidente hizo el gesto de abrazarlo, y entonces se abrazaron.
La fotografía de ese abrazo dio la vuelta al mundo. Se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la visita.
En 2018, a los 79 años, Shigeaki Mori viajó a Estados Unidos por primera vez en su vida. Participó en actos de memoria dedicados a los prisioneros estadounidenses muertos en Hiroshima. Asistió a proyecciones del documental sobre su vida. Visitó universidades. Habló ante Naciones Unidas.
El hombre que había pasado décadas escribiendo cartas a familias estadounidenses que nunca había visto cruzó finalmente el océano para estar entre ellas.
Alguna vez le preguntaron por qué un hombre que casi había muerto bajo una bomba estadounidense dedicó tantos años a honrar a estadounidenses muertos en esa misma ciudad.
Su respuesta merece sobrevivirlo.
La investigación a la que dedicó más de 4O años no trataba de personas de un país enemigo. Trataba de seres humanos.
Shigeaki Mori murió en un hospital de Hiroshima el 14 de marzo de 2026. Tenía 88 años.
Fuente: Reuters (“Shigeaki Mori, Hiroshima atomic bomb survivor embraced by Obama, dies at 88”, 17 de marzo de 2026)
Cierre del Seminario Menor en Colonia Vignaud, Cba.-29 - 04 - 2026. -
La Voz de San Justo
Por Vanina Panero.
Salesianos en Vignaud: se van los curas pero quedan los ex alumnos
El padre Carlos Bosio junto a ex alumnos salesianos encargados de distintas áreas en la escuela
“Nos dejan la vara muy alta porque son especialistas en educación”, expresó Gustavo Mina, el director del colegio agrotécnico que tomará la posta junto a otros egresados
El Instituto Agropecuario Salesiano (IAS) de Colonia Vignaud cuenta con una particularidad: casi la totalidad de sus educadores fueron alumnos de la escuela, que ante la salida de la congregación religiosa, asumirán el desafío de mantener el carisma y el espíritu salesiano, tal como se lo inculcaron a ellos los propios curas.
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Así, el director del colegio agrotécnico, Gustavo Mina asumirá un nuevo rol, también como director de obra, respaldado por lo que se denomina un Consejo, integrado por un representante de cada área estudiantil.
“Nos dejan la vara muy alta para seguir trabajando, siendo que los salesianos son especialistas en educación”, expresó Mina en declaraciones a LA VOZ DE SAN JUSTO.
“Realmente es un gran desafío mantener el espíritu salesiano en una escuela histórica como ésta caracterizada por la presencia de los sacerdotes de la congregación, pero estamos tranquilos de que el equipo de docentes en su mayoría son ex alumnos”, continuó.
Mina destacó además el acompañamiento de otros ex alumnos “externos” que ante su nombramiento le manifestaron apoyo para sumar a la escuela.
Para Mina es clave “adaptarse a las nuevas generaciones y estilos de vida, pero sin perder los valores y el espíritu salesiano”.
“El diálogo y el consenso entre docentes y alumnos y entre docentes y familia es fundamental. Somos formadores de personas humanas y técnicas y en lo humano hay valores que no se negocian”, aseguró.
“Nosotros vamos a seguir manteniendo el espíritu día a día promoviendo la fe, ya no con los curas salesianos pero si con el cura diocesano que se designe”, sostuvo.
Es que en el ámbito religioso, la Diócesis de San Francisco será la encargada de designar un laico que ocupe el lugar del padre Edgardo Zenclusen, actual párroco de Vignaud.
Sentimientos encontrados
Para Mina, “la salida de los curas nos genera sentimientos encontrados: por un lado nostalgia porque la presencia de un consagrado es diferente a la presencia de un laico, por el otro un enorme desafío”, sostuvo.
“Será raro no ver a los salesianos caminar por los pasillos”, reconoció el director y ex alumno del colegio agrotécnico.
El popular Norberto “Popo” Giaveno, es otro de los graduados encargados de mantener el legado de los salesianos en Vignaud.
“Los ex alumnos tenemos que demostrar que podemos. Ese es el desafío”, manifestó el “Popo” Giaveno.
“El sentido de pertenencia es muy grande y el orgullo de haber pasado por esta escuela también, por eso vamos a pelearla y a seguir como hasta ahora”, remarcó. De hecho contó que “tenemos un grupo de watsapp de ex alumnos desde hace más de 4O años y seguimos hablando de Vignaud como en aquellos tiempos”.
“Tenemos experiencias de otros colegios donde no hay más sacerdotes y funcionan perfectamente. El colegio Pío XI es uno de ellos, tiene más de 3O años manejado por ex alumnos salesianos y todo permanece intacto”, ejemplificó “Popo”.
El popular humorista, nacido en Vignaud dijo que “lo que necesitamos es que los chicos salgan de la escuela y demuestren que son alumnos salesianos, que se refleje nuestra educación y sean orgullo donde vayan”.
“Que no se pierda esa esencia. La educación y la disciplina debe seguir. Chicos rectos y con dignidad”, sostuvo.
“Es un proceso natural que se está dando en todo el país”
Los sacerdotes salesianos Carlos Bosio y Edgardo Zenklusen dejarán la colonia y serán enviados a otro destino, por decisión de la congregación religiosa ante la falta de vocaciones. “Es un proceso natural que se está dando en muchas congregaciones religiosas. No hay jóvenes que quieran ser sacerdotes y eso hace que tengamos que reorganizarnos”, sostuvo Bosio.
“Los curas salesianos somos cada vez menos y las obras son muchas. Nosotros debemos vivir en comunidad (al menos tres o cuatro) no podemos estar solos como el cura párroco”, puntualizó.
“Los salesianos tenemos 36 obras en el norte, del país y en este momento 15 están en gestión laical, es decir que no hay comunidad religiosa. Hace ya 3O años que estamos en un proceso de reorganización. Donde vemos que la obra funciona bien y tenemos la gente preparada, ahí se retira la comunidad religiosa y todo sigue como antes que es lo que va a pasar en Vignaud a partir del año que viene”, explicó.
Bosio reconoció además que “esto pasa con muchas otras congregaciones religiosas, con la diferencia que en este caso, la escuela no sigue en manos de gente ´externa´ sino de la misma gente, nuestros educadores que tienen la formación y el carisma salesiano”.
El sacerdote reconoció además que la salida de la congregación del pueblo moviliza al pueblo y que es lógico porque “desde hace 12O años que hay presencia de consagrados acá”, sostuvo.
“Entendemos lo que genera en el pueblo, pero es parte de un proceso natural. Nosotros nunca estamos en el mismo lugar por mucho tiempo”, aseveró.
Sin embargo reconoció que ambos (él y Zenklusen) tiene un cariño especial por Vignaud. “Yo soy nativo del pueblo, estudié en la primaria y secundaria en Don Bosco, luego me ordené cura, estuve los primeros años en Vignaud y luego recorrí otras escuelas. Volví hace 1O años a cuidar a mi madre que falleció el año pasado y por eso mi estadía se prolongó en pueblo”, contó Bosio.
“Yo me crié acá y por mi cariño a la localidad y a la obra en Vignaud es especial”, puntualizó.
Algo similar sucede con el padre Zenklusen que desde hace ocho años es el párroco del pueblo. “El lazo afectivo es muy fuerte”.
Cierre Teologado Salesiano Villada en Córdoba.Historia.-29- 04 -2026 -
Historia
Orígenes
Ubicación Camino a la Calera 7 kms de la ciudad de Córdoba.Casi en el campo despoblado.
1929 – Un grupo de mujeres salesianas cooperadoras, inspiradas por la ceremonia de imposición de hábitos y la necesidad de un espacio educativo más adecuado, donan terrenos y fondos para construir un nuevo edificio en Córdoba.
El edificio se construye en gran parte con materiales de la zona y se bendice la piedra fundamental el 29 de septiembre de 1929.
Cierre del Teologado y Nueva Historia
197O – Debido a cambios en el contexto de la Iglesia,Concilio Vaticano Segundo y la disminución de estudiantes de teología, se decide cerrar el Instituto Teológico Salesiano "José Clemente Villada y Cabrera".
1971 – Se asigna el edificio a los Técnicos Mecánicos del Pío X, comenzando a gestarse una nueva historia.
Fundación del Instituto Técnico Villada
197O – Agosto/Septiembre: Surge la idea de trasladar la Sección Técnica del Colegio Pío X al edificio desocupado del Teológico Villada para crecer y expandirse.
1971 – Se realizan gestiones administrativas, pedagógicas y de relaciones con el Estado para crear el nuevo establecimiento y gestionar el Ciclo Superior.
La mudanza se realiza en el verano de 1971, y se superan desafíos como la distancia, las malas condiciones del camino y la falta de presupuesto.
Se realizan tareas de limpieza, diseño y construcción con la colaboración de las familias, los alumnos, salesianos y maestros de taller.
Se consiguen beneficios como la creación del 4° año, una nueva división de primer año y el servicio de transporte exclusivo para alumnos y personal.
1973 – Se crea formalmente el Instituto Técnico Salesiano por Disposición N° 721 del 4 de abril de 1973 de la SNEP.
Claretianos dejan Córdoba, por falta de vocaciones.- 30 -05 -2024 -
Los Misioneros Claretianos dejarán de asistir las Parroquias de San Antonio María Claret de Palmeras y Sagrado Corazón de María en Miralbaida, Córdoba, a partir del próximo 1 de septiembre de 2O24
3O/O5/2O24 Carlos Gómez
Recientemente, en una reunión de los Consejos de Pastoral de las dos Parroquias, San Antonio Mª Claret de Palmeras y Sagrado Corazón de María en Miralbaida, Córdoba, donde habían sido convocados además otros colectivos de estos barrios por el Superior Provincial de Fátima de la Orden de los Misioneros Claretianos Hijos del Inmaculado Corazón de María P.D. Carlos Alberto Candeias Do Nascimento, acompañado por el P. D. Jorge R. Sánchez Palacios (Prefecto de Apostolado) y los tres sacerdotes que actualmente regentan las dos Parroquias, han anunciado la retirada de su congregación a partir del próximo 1 de septiembre. El motivo para dejar las Parroquias lo fundamentan principalmente en la falta de vocaciones.
A partir de esa fecha se hará cargo el Obispado de Córdoba, puesto que se trata de dos Parroquias Diocesanas, y previamente, en el mes de Junio, se prevé que Monseñor D. Demetrio Fernández nombre Párroco o Párrocos para las mismas.
Quedarán en Córdoba, solamente los Misioneros Claretianos más mayores que actualmente se encuentran en la Iglesia de San Pablo, con funciones de culto regular y con un perfil muy distinto al que ocupan los misioneros en estas dos Parroquias desde hace más de 50 años.
Es de reseñar que los Misioneros Claretianos se establecieron en Córdoba en 1876, fundando la Provincia Bética en 1906. Interesante detalle que el primer milagro reconocido para elevar a San Antonio María a la lista de los Santos se produjo precisamente en nuestra ciudad en la persona de Antonia Flores, que sanó de una grave enfermedad.
La Comunidad Claretiana se asienta en el barrio de Palmeras en 1969, acompañando a los vecinos poco después del nacimiento de la barriada entre los años 1963 y 1964, inicialmente creada como barrio de albergues provisionales para resolver de forma temporal e inmediata un grave problema de vivienda ocasionado por las graves inundaciones sufridas en aquel momento. La historia confirma que se trató de una gestión más definitiva que transitoria, prueba de ello es el recientemente anunciado proyecto para rescatar y poner en valor la historia del barrio de Las Palmeras en Córdoba, que surge a instancias de la asociación vecinal patrocinado por la Fundación Cajasur, Universidad de Loyola y que se fundamenta desde las propias voces de sus vecinos y vecinas. De este modo se contribuye a seguir desarrollando el Plan Integral, que se inició hace más de 7 años, y que busca responder a las necesidades de sus residentes, integrando a la barriada en la vida social y cultural de Córdoba y mejorando la convivencia vecinal.
Retomando nuestra noticias, los Misioneros Claretianos estuvieron muy presentes en las dos importantes efemérides religiosas para el barrio de Palmeras cuales son la Construcción de la Parroquia de San Antonio María Claret y la fundación de la Hermandad de la Piedad, ambas casi simultáneamente, ya para el año 1972.
Es de destacar que la nueva provincia de Fátima alberga 24 comunidades repartidas en 4 países, España, Portugal, Reino Unido, Irlanda y Zinwabwe, donde solamente España distribuye la mitad de las comunidades repartidas entre las Comunidades Autónomas de Andalucía Extremadura y Canarias, gestionando colegios, colegios mayores, Parroquias, e Iglesias, Fundaciones y ONG´S, Centros de Espiritualidad, Misiones y Equipos Especializados.
Hasta estos días, y hasta que a finales de verano tome posesión el Obispado de Córdoba, la Comunidad Claretiana de Palmeras y Miralbaida ha sido regentada por los Párrocos «in solidum» (Moderador): el Rvdo. P. José Ramón García García, C.M.F., el Rvdo. P. Pablo Olmedo García, C.M.F. y el Rvdo. P. Jesús Olmedo Rivero, C.M.F., que tal como anunció el pasado martes su Provincial Superior y el Prefecto Episcopal marcharán de Córdoba, seguramente a Canarias.
Han sido muchos años de vivencias y acompañamiento desde que iniciaron su actividad en el barrio de Palmeras. Preguntada la Hermandad de la Piedad por esta decisión, lamentan profundamente su marcha irreversible y agradecen enormemente los años que han convivido con ellos, por su acompañamiento, orientación espiritual, amistad y haber encendido en todos ellos el fuego del amor a través del Espíritu Santo. Su labor evangelizadora en un barrio como el suyo ha sido fundamental durante estos 55 años. “Hoy nos sentimos huérfanos de madre y padre”. Las Ursulinas que marcharon el pasado año, y los claretianos que se van ahora, dejarán en nosotros, al igual que ellas, una huella imborrable. En la primera referencia que su hermandad posee en el Titulo, “Claretiana” y en los Cultos a San Antonio María Claret que establecen los Estatutos de la Cofradías siempre quedará patente su vinculación con la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, conocidos por todos nosotros como Misioneros Claretianos por su fundador.
Ahora queda ponerse a disposición de la persona o personas que el Sr. Obispo disponga para continuar con esta encomiable labor desarrollada en el barrio de Palmeras por los Claretianos, que no es poca.
Están muy orgullosos de haber compartido con ellos la totalidad de la historia de su Hermandad y siempre quedará en su corazón una manera de ser, una forma de actuar, que ellos han sabido trasmitirles y cuya semilla es objetivo principal en la vida de la Cofradía para acompañar a las personas más necesitadas. Muchos nombres quedarán en nuestro recuerdo y siempre tendremos su recuerdo en todos nosotros: “¡Facundo, Javier, Juan, Juan Miguel, Agustín, Andrés, Santiago, Jaime, José Ramón, Pablo, y Jesús, va por vosotros!”.
Seminario Franciscano cerrado. Reconvertido. Historia.-29 - 04 - 2026 -
El histórico seminario franciscano que se quedó sin vocaciones, estuvo abandonado y ahora fue reconvertido
Vista panorámica del antiguo seminario franciscano.
LA NACION.-Sociedad.
El antiguo edificio de la Orden de Frailes Menores Franciscanos funcionó durante casi cien años, mutando y adaptándose a los cambios epocales; hoy resurge con un proyecto liderado por una familia de exalumnas del colegio franciscano que funciona en el predio
Por Rodrigo Nardillo.
Paso del Rey es una localidad de casas bajas donde ocurre poco. Durante años, esta ciudad, ubicada casi al final de la zona oeste del Gran Buenos Aires, dentro del partido de Moreno, creció empujada por una fábrica textil ubicada a la vera del río Reconquista, hoy reducida a ruinas. En paralelo, casi en secreto, fue otro el espacio que tuvo un rol clave en el desarrollo y en la identidad del lugar: su histórico convento de frailes franciscanos.
El edificio, que vivió durante décadas los vaivenes de las vocaciones religiosas argentinas, estuvo a un paso de desaparecer. Hoy renace encarnando un nuevo rol, pero conservando gran parte de su valor patrimonial, histórico y religioso.
La capilla, que hoy solo se ocupa para celebraciones especiales, fue la primera de Paso del Rey. Foto-
Para entender por qué este sitio es una parte importante de Paso del Rey es necesario volver a 1934, cuando la Orden de Hermanos Menores Franciscanos recibió en donación una estancia ubicada en el margen norte de la vía del ferrocarril. Durante años el lugar fue una casa de formación de novicios que llegaban muy jóvenes.
Los adolescentes que arribaban, además de vivir en comunidad, recibían algo valioso y escaso para ese tiempo: educación. “Se llegó a albergar a un centenar de chicos que llegaban de todo el país y que, como parte del proceso de formación religiosa, estudiaban”, cuenta a LA NACION el padre Egidio Bazán, de 84 años, quien vivió en el lugar y fue uno de los frailes encargados de recibir y formar a los postulantes que llegaban al seminario.
El seminario llegó a albergar a un centenar de chicos que llegaban de todo el país
El seminario llegó a albergar a un centenar de chicos que llegaban de todo el país
“Con el paso del tiempo, la Orden fue cediendo los terrenos, que en un principio llegaban hasta lo que era la parada del tren. Nosotros cultivábamos la tierra, pero era difícil mantener semejante espacio y además se comenzó a poblar la zona, por lo que fuimos dejando lugar”, explica el sacerdote.
En 1964, la orden franciscana decidió darle forma de manera oficial a su escuela secundaria, a la que llamaron Inmaculada Concepción, y que otorgaba un título de educación normal. Esa primera camada contó con 34 postulantes que vivían en el seminario y cuatro alumnos externos, provenientes de familias allegadas a los frailes.
Vista panorámica de la capilla desde una de las galerías del antiguo seminario.-Foto.
Brindaba educación desde hacía muchos años, pero la Orden creó el colegio para que tengan un título de maestros. Al tiempo se abrió la escuela primaria porque el barrio crecía y vimos que era algo necesario. Teníamos la facilidad de contar con los maestros, que eran los mismos frailes que finalizaron el secundario”, explica el padre Bazán. Sostiene que esta escuela, la primera de la localidad, fue un aporte clave para el desarrollo de la zona.
Crisis y bonanza de vocaciones
Con los años, la situación fue cambiando. “Internamente, la Orden decidió modificar la edad de ingreso de postulantes a frailes, empujados por los avances que se evidenciaron en pedagogía y psicología, entendiendo que recibir chicos adolescentes ya no era lo mejor, lo que redujo mucho la cantidad de postulantes”, explica Bazán.
Los turbulentos años 7O reconfiguraron el seminario, que, producto de una fuerte caída de las vocaciones religiosas, se despobló de frailes. “Como consecuencia del Concilio Vaticano Segundo y del contexto sociopolítico, se generó una gran tensión dentro de la Iglesia”, sostiene el fraile.
Un viejo clavicornio, ya en desuso, es uno de los pocos objetos que permanecen del antiguo convento. Foto.
En paralelo, la escuela crecía y ganaba renombre. “A los pocos años se convirtió en colegio mixto y, como se fueron muchos frailes, la Orden decidió convocar a directivos y profesores laicos, quienes le dieron impulso, enfocando la formación en materias como matemáticas, física y química”, explica Bazán. La institución rápidamente se convirtió en una de las más prestigiosas de la zona, lo que incrementó el número de inscritos y obligó a establecer un examen que oficiaba de filtro para limitar los ingresos.
El apogeo del lugar ocurrió durante la década de los años 8O. La cantidad de alumnos se duplicó y, en paralelo, el seminario comenzó a vivir un proceso de fuerte crecimiento. Los postulantes comenzaron a multiplicarse, acompañando el proceso que el catolicismo atravesó durante esos años. Según datos de un informe que genera anualmente el Vaticano, llamado Anuario Estadístico Pontificio, en 1975, la Argentina contaba con 636 seminaristas; diez años después, eran 2231.
“Me marcó para toda la vida”
El seminario se pobló nuevamente de frailes jóvenes, quienes comenzaron a mezclarse con los alumnos. Los partidos de fútbol entre curas y estudiantes, las guitarreadas y los encuentros con mate después del horario de clase se convirtieron en postales del día a día.
“Vengo de una familia religiosa y de chico me acostumbré a una iglesia más acartonada y menos abierta, pero la vivencia que tuve durante los años de mi secundario en el colegio fue diferente y me marcó para toda la vida. Los frailes con los que me encontré en el seminario fueron personas que nos acercaron a la religión de una manera amorosa y fraterna”, le dice a LA NACION Bernardo Galezzi, un abogado que cursó su secundaria en el Instituto Inmaculada Concepción de Paso del Rey durante los años 8O.
El vitral de la capilla muestra a San Francisco de Asís en el Monte Alverna y lleva la inscripción: "Hagamos de este lugar un convento, porque nuestros hermanos los pájaros se alegran de nuestra venida"
El vitral de la capilla muestra a San Francisco de Asís en el Monte Alverna y lleva la inscripción: "Hagamos de este lugar un convento, porque nuestros hermanos los pájaros se alegran de nuestra venida"
Por esa época, el colegio sumaba alumnos y el seminario se abrió a una comunidad que abrazó a frailes que predicaban con un estilo moderno y cercano. “Los 8O fueron años vitales para la Orden luego de la crisis de los 7O″, destaca Bazan, quien fue testigo de esa etapa de ebullición, en que el seminario albergó a casi 5O religiosos y postulantes.
Los frailes jóvenes, ansiosos por evangelizar, formaron un grupo llamado JuFra (Juventud Franciscana), que tuvo origen unos años antes en Córdoba y cada sábado reunía en Pasó del Rey a decenas de alumnos del nivel secundario. Las misas de los sábados y domingos, como nunca antes, convocaban a una pequeña multitud. Muchas familias, luego de la ceremonia, se reunían con los frailes a comer y compartir largas sobremesas.
Los pasillos internos del antiguo convento se mantienen casi intactos
“Mis padres tuvieron una gran amistad con varios de los frailes. Iban muy seguido al convento. Además, mi papá ayudaba a hacer el locro de los domingos que se vendía a la comunidad y que se convirtió en histórico. Casi todos los que vivimos en Paso del Rey recordamos el locro del Ruso Dahiloff, el hermano que lo cocinaba”, recuerda Andrea Gil, exalumna del Colegio Inmaculada Concepción.
El batacazo final y la reconversión
Al final de esa década, el seminario sufrió una sangría dolorosa: un numeroso grupo de postulantes abandonó la Orden, fenómeno que en buena medida fue un espejo de lo que sucedió a nivel nacional en los seminarios diocesanos. Durante los años siguientes, las vocaciones religiosas descendieron de manera sostenida a nivel nacional.
El seminario se despobló y aquel vínculo tan activo entre frailes y comunidad se desdibujó. “Los pocos que quedaron viviendo allí fueron trasladados a otro convento próximo, ubicado en San Antonio de Padua, y la Orden decidió cerrar el lugar, ya que la cantidad de postulantes disminuyó drásticamente y no tenía sentido mantenerlo”, explica el sacerdote franciscano Fernando Lapierre, quien vivió su etapa de formación en Paso del Rey.
El altar de la capila mantiene su sobrio aspecto original.Foto.
Algunas situaciones de inseguridad obligaron a cercar el predio. Los espacios verdes y abiertos que los vecinos solían usar con fines recreativos y como canchas de fútbol quedaron vedados.
“Lo que ocurrió en Paso del Rey se repitió en el Seminario de San Antonio de Padua, pero también en otras casas que la Orden tenía en muchas provincias, porque hoy las vocaciones se cuentan con una mano y no es posible mantener esos edificios, por lo que es necesario darles un nuevo destino. A lo que no renunciamos es a los colegios, porque la educación es una parte muy importante de nuestra misión evangélica”, sostiene Lapierre.
La Cruz de San Damián,símbolo de la espiritualidad franciscana,en altar de la capilla.Foto.
Cerrado el antiguo convento, el destino casi natural que se le dio al edificio —conformado por decenas de dormitorios, una gran cocina y un amplio comedor junto con la Capilla— fue el de casa de retiros. Inicialmente lo utilizó el propio colegio y otras instituciones franciscanas. Pero, unos años después, el edificio cerró definitivamente.
Del cierre a la transformación
Cuando el antiguo convento desfallecía y no encontraba destino, una familia de exalumnas se acercó con una propuesta que los frailes franciscanos demoraron en responder, pero que finalmente aceptaron. “Desde hace unos años veníamos evaluando distintas alternativas y una de mis hijas me comentó que el antiguo convento estaba desocupado y se nos ocurrió que podría ser una buena idea. Presentamos el proyecto a la Orden a través del director del colegio y, luego de una primera respuesta negativa, nos volvieron a contactar diciendo que estaban interesados”, cuenta a LA NACION César Bargiela, responsable del proyecto.
El hall de ingreso del actual hogar para adultos mayores Estancia San Francisco es el espacio que antiguamente ocupaba la imprenta, que funcionó durante casi 2O años
El hall de ingreso del actual hogar para adultos mayores, Estancia San Francisco, es el espacio que antiguamente ocupaba la imprenta, que funcionó durante casi 2O años
Los Bargiela le propusieron a la orden franciscana poner en valor el antiguo edificio respetando su morfología, dado que se adecuaba a las necesidades que planteaba la institución que ellos proyectaban: un hogar para adultos mayores.
“Cuando nos sentamos a conversar, nos manifestaron que el hecho de que mis tres hijas y mi esposa hayan sido alumnas les dio confianza, pero lo que más pesó fue que entendieron que un hogar era un destino que se alineaba con los principios de la Orden”, explica Bargiela.
El sector del comedor que hoy ocupa el hogar de adultos mayores y que durante años fue usado por los frailes franciscanos.Foto.
El proyecto es ambicioso porque, además de las habitaciones actuales, que son las mismas que años atrás ocuparon los frailes, contempla la construcción de departamentos independientes que brinden seguridad, además de contar con los servicios de cuidado propios de un hogar para ancianos.
“La idea es que funcione como un pequeño barrio cerrado donde las personas que vivan aquí puedan mantener su privacidad, pero con mayor seguridad y con los servicios que se requieren para transitar una vida confortable. Nos contactaron muchas personas interesadas en vivir acá, pero lo llamativo resultó que no fueron los hijos sino directamente ellos planificando sus próximos años. Por otro lado, nos llamó la atención que muchas de las personas que nos consultaron son exalumnos del colegio que conocieron el lugar en el pasado”, explica María Victoria Bargiela, quien acompaña a su padre en este emprendimiento.
La antigua cocina en la que el hermano Dailoff preparaba el tradicional locro de los domingos hoy sirve para alimentar a las personas que habitan el hogar.Foto.
El hogar lleva por nombre Estancia San Francisco. Su hall de ingreso tiene lugar en el espacio que antiguamente ocupaba la imprenta de los frailes, la cual funcionó durante casi 2O años.
Muchos espacios fueron reconvertidos, mientras que otros, como la capilla, la cocina y los pasillos, se mantienen intactos. En cada uno de los dormitorios conserva una placa del Sagrado Corazón, un pequeño vestigio de la esencia del lugar.
Por Rodrigo Nardillo
¿Qué significa ser Belgraniano en el S.XXI?- 21- 04 - 2026 -
¿Qué significa ser Belgraniano en el siglo XXI?
Ser belgraniano hoy no es un ejercicio de nostalgia. No es repetir fechas ni venerar estatuas. Es, en esencia, una toma de posición frente al mundo que habitamos.
En tiempos donde el interés personal suele imponerse como regla, Manuel Belgrano aparece como una anomalía necesaria. No porque haya sido perfecto, sino porque eligió, una y otra vez, el camino más difícil: el del deber por encima de sí mismo.
Ser belgraniano en el siglo XXI es comprender que el compromiso no se declama, se ejerce. Es trabajar cuando nadie mira. Es sostener principios cuando todo invita a abandonarlos. Es entender que la honestidad no es una virtud ocasional, sino una forma de vida que no admite excepciones.
Belgrano donó sus premios, murió en la pobreza y jamás utilizó el poder para beneficio propio. Esa conducta, lejos de pertenecer al pasado, interpela de lleno al presente. En una sociedad atravesada por la desconfianza, su figura vuelve a plantear una pregunta incómoda: ¿qué hacemos nosotros con la responsabilidad que tenemos?
La austeridad, en este sentido, no es carencia. Es elección. Es saber que el valor de una persona no se mide por lo que acumula, sino por lo que está dispuesto a entregar por el bien común.
Ser belgraniano es, también, entender que la patria no es una consigna vacía, sino una construcción cotidiana. Está en cada decisión, en cada acto, en cada renuncia silenciosa que sostiene algo más grande que uno mismo.
No se trata de imitar a Belgrano. Se trata de estar a su altura.
Porque el verdadero legado no está en el pasado. Está en lo que decidimos hacer hoy con él.
Roberto
El Papa León XIV y los musulmanes. - 15 -04 - 2026-
La embestida de Trump contra el Papa León XIV. Musulmanes sus defensores.
Hay muchos sorprendidos con el hecho de que uno de los principales grupos que salieron a defender al Papa León XIV contra la embestida de Donald Trump fueron los musulmanes.
La respuesta es que el Islam es una de las religiones que más respeta al cristianismo.
Sobre todo porque Jesús es fundamental en su creencia, lo consideran el mesías y esperan su venida.
Además a la Virgen María la honran, la afirman como un modelo espiritual, una mujer pura y la mas importante en toda su religión.
Incluso tiene un capítulo entero en el Corán, aparte de ser la única mencionada.
De ninguna manera los musulmanes van a aceptar por parte de sectas, la falta de respeto hacia Jesús, su madre y la fe de miles de millones de personas.
El Cristianismo y el Islam. - 15 - 04 - 2026 -
El cristianismo y el Islam
Por: Shabir Ally
En Diálogos Acerca de Jesucristo el Mesías
Las similitudes
Jesús, una de las personas más grandes que jamás haya caminado sobre la tierra. Dos religiones mundiales lo tienen en alta estima. El Islam lo considera el Mesías, Profeta y Siervo Justo de Dios. El cristianismo considera que él es todo lo anterior y aún más. Algunos cristianos creen que Jesús es Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Algunos creen que es el Hijo de Dios. Algunos interpretan que este título significa el Divino Hijo de Dios. Otros piensan que 'Hijo de Dios' es un título que puede referirse a una persona especialmente favorecida por Dios; y que se refiere más a Jesús porque fue favorecido por Dios en un grado notable.
Creencias compartidas y orígenes milagrosos
Por lo tanto, la creencia en Jesús es un elemento de fe común al cristianismo y al Islam, aunque las dos religiones crean en él de manera diferente. Ambas religiones tienen a Jesús en alta estima. Los musulmanes y cristianos creen que Jesús entró al mundo de manera milagrosa; que obró proezas en la tierra; que su salida fue misteriosa; y que su segunda venida será espectacular. Su entrada milagrosa es saludada por los cristianos como la concepción virginal, como se menciona en los evangelios de Mateo y Lucas. La historia coránica de Jesús, tal como se encuentra en los capítulos 3 y 19, tiene muchos elementos en común con el Evangelio de Lucas, lo que lleva a la interpretación y creencia común entre los musulmanes también en la concepción virginal.
Los poderosos hechos de Jesús: lo que dicen el Corán y la Biblia
Los poderosos hechos de Jesús, especialmente durante los últimos años de su ministerio, se detallan en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento. Asimismo, el Corán nos informa que Dios apoyó a Jesús con el Espíritu Santo y que Jesús sanó al leproso, curó a los ciegos e incluso resucitó a los muertos, todo con el permiso de Dios.
Según los Evangelios, la salida de Jesús del mundo fue al principio un misterio para sus discípulos. Pero los evangelios de Mateo, Lucas y Juan muestran que Jesús se apareció más tarde a sus discípulos y les confirmó que Dios lo había elevado vivo al cielo. El Corán, sin describir el evento en detalle, confirma a los musulmanes que “Dios resucitó a Jesús” (Corán 4:157). La creencia de que Jesús está vivo con Dios, entonces, es común a musulmanes y cristianos.
El regreso de Jesús a la Tierra: una creencia compartida entre musulmanes y cristianos
Los musulmanes también creen en general que Jesús regresará a la tierra antes del Día del Juicio. Esta creencia no está claramente expresada en el Corán, aunque se han interpretado dos versículos (4:158 y 43:61) como posibles referencias a este evento. Sin embargo, esta creencia se afirma en muchos dichos atribuidos al Profeta. Muhammad y se encuentra en las colecciones más auténticas de sus dichos.
En resumen, musulmanes y cristianos comparten una reverencia común por Jesús, y esto puede servir como punto de partida para un diálogo que conduzca a mayores niveles de comprensión, tolerancia y respeto mutuos.
Las diferencias
Sin embargo, centrarnos en nuestros puntos en común no debería impedirnos ser honestos acerca de nuestras diferencias, porque sólo comprendiendo también nuestras diferencias podremos entendernos verdaderamente unos a otros.
Cómo ven los cristianos y musulmanes la autoridad de las Escrituras
Un área de diferencia es la autoridad de las Escrituras que resuelve cuestiones para musulmanes y cristianos. Para los cristianos la Biblia es la Palabra de Dios. Algunos cristianos añaden que la Biblia es la Palabra de Dios y la palabra del hombre; que es a través de la palabra del hombre que la Palabra de Dios es mediada. Muchos cristianos creen que los autores de la Biblia fueron básicamente libres de escribir según sus conocimientos y experiencias, y que Dios controló el proceso de tal manera que el resultado es en realidad Su Palabra sin dejar de ser las palabras de los autores humanos. Algunos cristianos creen que el proceso mediante el cual Dios inspiró los escritos que componen la Biblia garantiza su inerrancia. Otros creen que la Biblia está libre de errores sólo en aquellos asuntos de los que depende la salvación humana.
El Corán: la creencia de los musulmanes en la revelación final de Dios
Los musulmanes creen en principio que cualquier revelación de Dios debe ser aceptada. Por eso creen en los profetas bíblicos, especialmente tal como se los presenta en el Corán. El propio Corán menciona algunas partes de la Biblia como basadas en revelaciones bíblicas de Dios. De esta manera el Corán menciona la Torá de Moisés, los Salmos de David y el Evangelio de Jesús. Pero los musulmanes no ven ninguna razón para creer que la Biblia sea la revelación final de Dios. Creen que después del Antiguo y el Nuevo Testamento Dios reveló un testamento final: el Corán. Por lo tanto, para los musulmanes la autoridad última es el propio Corán. Creen que es la revelación final de Dios que confirma la verdad de las escrituras anteriores y, sin embargo, actúa como control de calidad de las escrituras anteriores (Corán 5:48).
¿Cómo ven los musulmanes la Biblia?: lo que aceptan y lo que no.
Por lo tanto, en principio los musulmanes aceptan como revelación divina aquellas partes de la Biblia que están de acuerdo con el Corán. Sin embargo, dudan sobre aquellas partes en las que no están de acuerdo. Para ellos, si la parte desagradable se refiere a las prácticas de la fe, entonces las prácticas coránicas anulan lo antiguo y siguen lo nuevo. Si las diferencias son cuestiones de historia o teología, los musulmanes pueden considerarlas debido a algo perdido en la traducción o transmisión de la Biblia a lo largo de los siglos. A menudo, en el diálogo, los musulmanes señalan algunos pasajes que en muchas Biblias modernas se señala que han cambiado con el tiempo. Un ejemplo de esto es La Primera Carta de Juan, capítulo 5, versículo 7 que decía: “Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y que estos tres son uno” ( 1 Juan 5:7). Estas palabras, sin embargo, han sido eliminadas del versículo en la mayoría de las versiones modernas porque los eruditos bíblicos han descubierto que están ausentes en los manuscritos más antiguos y confiables de la primera carta de Juan.
La perspectiva del Corán sobre la muerte de Jesús
Debido a que musulmanes y cristianos aceptan diferentes autoridades bíblicas, se puede esperar que lleguen a conclusiones diferentes sobre qué creer. Por eso los musulmanes no creen que Jesús murió en la cruz como se describe en los Evangelios. El Corán no describe en detalle lo sucedido, pero insiste en que los enemigos de Jesús no lograron matarlo. En respuesta a quienes dijeron: “Matamos al Mesías, Jesús, Hijo de María, el Mensajero de Dios”, el Corán dice:
No lo mataron ni lo crucificaron, sino que así se les hizo aparecer. Y los que discrepan sobre él dudan de él. No tienen más conocimiento de él que el seguimiento de una conjetura. No lo mataron con seguridad. Pero Dios lo levantó hacia sí mismo. Y Dios es Poderoso y Sabio” (Corán 4:157).
El Corán no dice específicamente cómo Jesús logró escapar del complot de sus oponentes. Pero los musulmanes creen que el Corán, aunque muy breve, da el punto de vista de Dios sobre la historia de Jesús.
La perspectiva del Corán sobre la muerte de Jesús.
Pero el principal punto de diferencia sobre la cuestión de la crucifixión de Jesús es el propósito de su supuesta muerte. Para los cristianos, su muerte no fue causada simplemente por personas pecadoras, sino por la causa de personas pecadoras. Jesús entregó su vida por los pecados de muchos o, en una visión alternativa, por todos los pueblos. Hay varias maneras de explicar la eficacia de la muerte de Jesús. Algunos creen que Dios acepta la muerte de Jesús como sustituto de los pecadores que de ahora en adelante se libran de sus merecidos castigos. Otros creen que la muerte de Jesús apaciguó la ira de Dios e hizo posible que las personas fueran perdonadas.
Los musulmanes, sin embargo, creen que la cuestión es sencilla. Dios es misericordioso. Puede perdonar a sus sirvientes si así lo desea; nada se lo impide. Su promesa es que perdonará a quienes se arrepientan a él. Si nos arrepentimos sinceramente de nuestros pecados contra él y hacemos todo lo posible para reparar el daño que hemos hecho a sus criaturas, su perdón está asegurado. En este punto musulmanes y cristianos parecen estar de acuerdo. Porque incluso desde el punto de vista de que Jesús murió por nuestros pecados, los cristianos también insisten en la necesidad del arrepentimiento y el regreso de los caminos pecaminosos. Además, a los musulmanes les resulta difícil comprender cómo un Dios justo puede castigar a una persona inocente para liberar al culpable.
En qué no están de acuerdo musulmanes y cristianos sobre Jesús
Finalmente, a pesar de su acuerdo sobre Jesús, musulmanes y cristianos también discrepan sobre él. A los musulmanes les resulta desconcertante pensar en Jesús como Dios y hombre al mismo tiempo, ya que esto parece combinar dos características contrarias en la misma persona. Si era Dios sólo parecía ser un hombre. Y si realmente era un hombre con algunas de las imperfecciones que esto conlleva, entonces no era el Dios perfecto en el que creen musulmanes y cristianos.
Aún más desconcertante para los musulmanes es la doctrina de que Jesús es la Segunda Persona de la Trinidad. Para los musulmanes, hay un solo Dios y Jesús es una de sus criaturas más grandes. Los cristianos están de acuerdo en que hay un solo Dios. Pero añaden que el único Dios subsiste en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Para los musulmanes, sin embargo, el Espíritu Santo es el ángel Gabriel; y de las tres personas sólo el Padre, a quien los musulmanes llaman Alá, puede ser verdaderamente Dios. De ahí la sencilla declaración de fe musulmana: “No hay más dios que Dios”.
Diálogo interreligioso: una clave para la comprensión y el respeto
El diálogo entre cristianos y musulmanes debe continuar y esperamos que esto conduzca a un mayor nivel de comprensión, tolerancia y respeto mutuo. Aquí sólo hemos esbozado algunas de las principales cuestiones que deben debatirse como puntos de partida para lograr ese aprecio mutuo. Estas dos religiones mundiales juntas son seguidas por la mitad de la población mundial. Si trabajan juntos podrán combatir muchos de los males que aquejan a nuestro mundo actualmente.
El Papa León XIV en Argelia. Cristianos y Musulmanes.- 13- 04 -2026.
África | Vaticano
León XIV reivindica en Argelia la relación entre cristianos y musulmanes: “La fe no aísla, sino que abre”
El Papa ha acudido esta tarde a la Basílica de Nuestra Señora de África, donde se ha encontrado con la comunidad argelina
LEER MÁS: Viaje del papa León XIV a Argelia
León XIV en la Gran Mezquita de Argel
Por Elena Magariños | 13/O4/2O26 - 19:13
“La fe no aísla, sino que une. Acerca sin uniformar”. Así lo ha subrayado el papa León XIV, acerca de la relación entre cristianos y musulmanes, en su discurso en la Basílica de Nuestra Señora de África, donde ha tenido lugar el encuentro con la comunidad argelina en este primer día de su viaje apostólico por África.
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Antes de llegar a la catedral, el Papa ha estado en la Gran Mezquita de Argel, donde ha sido recibido por el rector de la misma, Mohamed Mamoun Al Qasimi, y donde ha tenido lugar un breve encuentro privado en presencia del cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso. Más tarde, el Papa se ha trasladado al Centro de acogida y de amistad de las Hermanas Agustinianas en Bab el Oued para una visita privada.
A su llegada a la basílica, el Papa es recibido por dos niños que le han ofrecido flores, así como por el cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, y por el rector del templo, Peter Claver Kogh, quien le ha presentado la cruz y el agua bendita para la aspersión.
Tras un momento de adoración del Santísimo Sacramento, el cardenal ha dirigido un saludo de bienvenida, al que ha seguido el testimonio de una religiosa de Notre-Dame du Lac Bam, el testimonio de una estudiante pentecostal, el de una guía de la Basílica, el de una mujer musulmana y, finalmente, un canto interreligioso.
El Papa en la Basílica Nuestra Señora de ÁfricaLeón XIV en la Basílica Nuestra Señora de África (Argel). Foto: Vatican Media
León XIV sobre la oración, la caridad y la unidad
“Quisiera que nos detengamos a reflexionar juntos sobre tres aspectos de la vida cristiana que considero muy importantes, especialmente por su presencia aquí: la oración, la caridad y la unidad”, ha dicho el Papa en su discurso.
“Ante todo, la oración. Todos la necesitamos”, ha señalado, ya que “el diálogo con Dios como un elemento indispensable no sólo para la vida de la Iglesia, sino también para la de cada persona”. Y es que “la oración une y humaniza, refuerza y purifica el corazón, y la Iglesia en Argelia, gracias a la oración, siembra humanidad, unidad, fuerza y pureza a su alrededor, llegando a lugares y contextos que sólo el Señor conoce”.
La caridad, por otro lado, nace del “amor a los hermanos”, que “es precisamente el que ha animado el testimonio de los mártires que hemos recordado”. De esta manera, “frente al odio y a la violencia, permanecieron fieles a la caridad hasta el sacrificio de la vida, junto con tantos otros hombres y mujeres, cristianos y musulmanes”.
“Lo hicieron sin pretensiones y sin clamor, con la serenidad y la firmeza de quien no presume ni desespera, porque sabe en quién ha puesto su confianza”, ha enfatizado el Papa, llegando, así, al tercer punto de su reflexión: el compromiso por promover la paz y la unidad.
Basílica Nuestra Señora de ÁfricaBasílica Nuestra Señora de África (Argel). Foto: Vatican Media
El Papa y la unidad entre cristianos y musulmanes
“La paz y la armonía han sido características fundamentales de la comunidad cristiana desde sus orígenes, por deseo mismo de Jesús”, ha recordado León XIV. “Es signo de ello, como nos ha recordado Su Eminencia, esta misma basílica, símbolo de una Iglesia de piedras vivas donde, bajo el manto de Nuestra Señora de África, se construye la comunión entre cristianos y musulmanes”, ha aseverado.
Y es que, en este lugar, cristianos y musulmanes son “hijos deseosos de caminar juntos, de vivir, rezar, trabajar y soñar, porque la fe no aísla, sino que abre; une, pero no confunde; acerca sin uniformar y hace crecer una verdadera fraternidad”, ha subrayado.
“Una parte considerable del territorio de este país está ocupada por el desierto, y en el desierto no se sobrevive en soledad”, ha concluido el Papa, subrayando que “es la fragilidad reconocida la que abre el corazón a la ayuda mutua y a la invocación de Aquel que puede dar lo que ningún poder humano es capaz de garantizar: la reconciliación profunda de los corazones y con ello la paz verdadera”.
Entrevista al Padre Pablo Kolomi.-15 - 04 -2026
“¿Se acuerda de los campamentos?”
Entrevista al padre Pablo Kolomi.
Por: Redacción Boletín Salesiano.- boletin@donbosco.org.ar
El padre Pablo Kolomi tiene 86 años y hace 60 que fue ordenado sacerdote. Durante su infancia vivió en distintos países escapando de la guerra en Europa. Cuando finalmente se estableció en Argentina, en un momento de enfermedad, conoció a un sacerdote que le presentó la Obra Salesiana. Y a partir de ese momento –entre inolvidables campamentos, entrañables adolescentes y mascotas exóticas– intento vivir siempre en movimiento y siguiendo a Don Bosco.
¿Cómo fue su infancia?
Nací en Eslovaquia y en mi familia éramos mi madre, mi padre y dos hermanos. Recuerdo que íbamos a la montaña, a pescar, y la pasábamos muy bien. Pero cuando tenía cinco años tuvimos que escaparnos por la guerra. Salimos en el último tren y al día siguiente hicieron volar el puente. Fuimos primero a un campo en Alemania, y un año y medio después nos trasladamos a Asís en Italia, donde comencé los estudios. Ahí mi papá pidió para ir a Canadá donde había una comunidad eslovaca, pero no le llegaba nunca la visa. Entonces, pidió para la Argentina y al día siguiente la tuvo.
Llegamos a Buenos Aires cuando tenía ocho años, el barco tardó 28 días para cruzar el mar, si bien estaba adaptado para pasajeros era carguero.
¿Cómo conoció a los salesianos?
Un año después mi papá vio en el diario que ofrecían trabajo en un hotel en Miramar de Córdoba, y nos fuimos a vivir ahí. Un día me enfermé fuerte de gripe y vino a verme un sacerdote que estaba vacacionando ahí. Él le propuso a mi papá que yo fuera a la escuela salesiana en Colonia Vignaud. Y así fue como empecé a mitad de quinto grado. Eso ya era un aspirantado, y me gustó, entonces lo seguí. Después fui al noviciado en 1957 y finalmente me ordené en 1966 en Villada.
¿Qué fue lo más disfrutaba de sus tareas y servicios?
Lo que más me gustaba eran los grupos juveniles y los campamentos. Tenía cinco campamentos por año con segundo, tercero y cuarto año, los más grandes iban de coordinadores.
El campamento es una vida al aire libre, sin depender de nada. Ellos tenían que encargarse de todo, se acomodaban en grupos y cada uno armaba su carpa. Las carpas las mandé a fabricar según medidas y con una tela que era impermeable al agua. Así cuando llovía se hinchaba y no pasaba el agua.
También traían su menú para cocinar todos los días. Y después hacíamos muchos juegos, nos divertíamos. Los pibes no se olvidan más de eso. Lo primero que me dicen cuando me visitan es: “¿se acuerda de los campamentos?”.
¿Es posible que usted haya tenido más de una mascota en los colegios?
Tenía en mi oficina una culebrita verde, linda. La tenía en un armario y cuando lo abría la culebrita se asomaba. Una vez vino una inspectora y la atendió otro salesiano. Cuando abrieron el armario saltó la culebrita y la inspectora casi se desmaya, el salesiano ya la conocía.
Después en el San José de Rosario teníamos una sala de juegos en el último piso con metegoles, mesa ping pong, de billar… Y ahí tenía un lagarto. El lagarto Juancho, que se metía por debajo del metegol y dormía ahí porque era como una cueva. Una vez los pibes estaban jugando y el lagarto saca la cabeza por un arco. ¡Salieron rajando!
Seguramente ha sentido la presencia de Dios a lo largo de toda su vida. Pero, ¿hay algún momento en particular que recuerde dónde lo haya sentido especialmente cerca?
Particularmente en la gente buena que me encontré. Yo siempre en todos los lugares donde estaba fundaba la Unión de Padres, que eran representantes de cada curso. Nos reuniamos y organizábamos cosas, eso me ayudó mucho, con algunos todavía nos escribimos.
Por otro lado, recuerdo que en un campamento en Paraná, estábamos cenando y apareció una viejita en medio del monte. Preguntó: “Buenas noches, ¿hay aquí un sacerdote?”. Yo estaba ahí, el único sacerdote: “Sí, soy yo”. “¿Usted podría venir dice conmigo para ir a ver a mi marido para la unción de los enfermos?”. Enseguida llevé las cositas, fui ahí en el medio del monte, en un ranchito perdido, estaba el viejito en la cama y le di la unción de los enfermos.
Otra vez, en un paseo de esos de primer año en la isla, había llevado a los chicos a una playita, el río comenzó a crecer y no todos sabían nadar. Pegué el grito: «Salgan todos afuera». Me la pasé sacándolos, tenía miedo que alguno se ahogara.
¿Y qué le gustaría agradecerle a Dios?
La vocación salesiana. Me entregué por completo. Lo mejor siempre fue estar con los muchachos y enseñarles. Para mi siempre fue muy importante estar con ellos la presencia en el patio, ahí donde los chicos sienten mucha cercanía, y aprenden mucho también.
Me acuerdo en una ocasión que uno de los chicos tiró un petardo en el baño. Me puse a averiguar quién había salido de la clase. Llegué a uno que podía haber sido, pero me parecía raro porque era medio amigo mío. Un día lo acompañé hasta la casa y conversamos sobre lo que había hecho. Bueno, ese después fue mi mejor amigo
¿Quién es Don Bosco para usted?
Don Bosco es para mí un ideal, yo siempre trato de pensar qué y cómo hubiese hecho él, y en todo el legado que nos dejó.
Justamente hace poco falleció un salesiano mayor de aquí, de la casa de salud. Y Don Bosco decía que el día que muere un salesiano es un día de gloria para la Congregación. En lugar de tristeza que es de gloria porque ha ido al cielo. Don Bosco nos prometió: pan, trabajo y paraíso. Que nunca iba a faltar el pan. Nunca iba a faltar el trabajo. Y al final de la vida, el paraíso.
BOLETÍN SALESIANO DE ARGENTINA – ABRIL 2O26
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