Claretianos dejan Córdoba, por falta de vocaciones.- 30 -05 -2024 -

Los Misioneros Claretianos dejarán de asistir las Parroquias de San Antonio María Claret de Palmeras y Sagrado Corazón de María en Miralbaida, Córdoba, a partir del próximo 1 de septiembre de 2O24 3O/O5/2O24 Carlos Gómez Recientemente, en una reunión de los Consejos de Pastoral de las dos Parroquias, San Antonio Mª Claret de Palmeras y Sagrado Corazón de María en Miralbaida, Córdoba, donde habían sido convocados además otros colectivos de estos barrios por el Superior Provincial de Fátima de la Orden de los Misioneros Claretianos Hijos del Inmaculado Corazón de María P.D. Carlos Alberto Candeias Do Nascimento, acompañado por el P. D. Jorge R. Sánchez Palacios (Prefecto de Apostolado) y los tres sacerdotes que actualmente regentan las dos Parroquias, han anunciado la retirada de su congregación a partir del próximo 1 de septiembre. El motivo para dejar las Parroquias lo fundamentan principalmente en la falta de vocaciones. A partir de esa fecha se hará cargo el Obispado de Córdoba, puesto que se trata de dos Parroquias Diocesanas, y previamente, en el mes de Junio, se prevé que Monseñor D. Demetrio Fernández nombre Párroco o Párrocos para las mismas. Quedarán en Córdoba, solamente los Misioneros Claretianos más mayores que actualmente se encuentran en la Iglesia de San Pablo, con funciones de culto regular y con un perfil muy distinto al que ocupan los misioneros en estas dos Parroquias desde hace más de 50 años. Es de reseñar que los Misioneros Claretianos se establecieron en Córdoba en 1876, fundando la Provincia Bética en 1906. Interesante detalle que el primer milagro reconocido para elevar a San Antonio María a la lista de los Santos se produjo precisamente en nuestra ciudad en la persona de Antonia Flores, que sanó de una grave enfermedad. La Comunidad Claretiana se asienta en el barrio de Palmeras en 1969, acompañando a los vecinos poco después del nacimiento de la barriada entre los años 1963 y 1964, inicialmente creada como barrio de albergues provisionales para resolver de forma temporal e inmediata un grave problema de vivienda ocasionado por las graves inundaciones sufridas en aquel momento. La historia confirma que se trató de una gestión más definitiva que transitoria, prueba de ello es el recientemente anunciado proyecto para rescatar y poner en valor la historia del barrio de Las Palmeras en Córdoba, que surge a instancias de la asociación vecinal patrocinado por la Fundación Cajasur, Universidad de Loyola y que se fundamenta desde las propias voces de sus vecinos y vecinas. De este modo se contribuye a seguir desarrollando el Plan Integral, que se inició hace más de 7 años, y que busca responder a las necesidades de sus residentes, integrando a la barriada en la vida social y cultural de Córdoba y mejorando la convivencia vecinal. Retomando nuestra noticias, los Misioneros Claretianos estuvieron muy presentes en las dos importantes efemérides religiosas para el barrio de Palmeras cuales son la Construcción de la Parroquia de San Antonio María Claret y la fundación de la Hermandad de la Piedad, ambas casi simultáneamente, ya para el año 1972. Es de destacar que la nueva provincia de Fátima alberga 24 comunidades repartidas en 4 países, España, Portugal, Reino Unido, Irlanda y Zinwabwe, donde solamente España distribuye la mitad de las comunidades repartidas entre las Comunidades Autónomas de Andalucía Extremadura y Canarias, gestionando colegios, colegios mayores, Parroquias, e Iglesias, Fundaciones y ONG´S, Centros de Espiritualidad, Misiones y Equipos Especializados. Hasta estos días, y hasta que a finales de verano tome posesión el Obispado de Córdoba, la Comunidad Claretiana de Palmeras y Miralbaida ha sido regentada por los Párrocos «in solidum» (Moderador): el Rvdo. P. José Ramón García García, C.M.F., el Rvdo. P. Pablo Olmedo García, C.M.F. y el Rvdo. P. Jesús Olmedo Rivero, C.M.F., que tal como anunció el pasado martes su Provincial Superior y el Prefecto Episcopal marcharán de Córdoba, seguramente a Canarias. Han sido muchos años de vivencias y acompañamiento desde que iniciaron su actividad en el barrio de Palmeras. Preguntada la Hermandad de la Piedad por esta decisión, lamentan profundamente su marcha irreversible y agradecen enormemente los años que han convivido con ellos, por su acompañamiento, orientación espiritual, amistad y haber encendido en todos ellos el fuego del amor a través del Espíritu Santo. Su labor evangelizadora en un barrio como el suyo ha sido fundamental durante estos 55 años. “Hoy nos sentimos huérfanos de madre y padre”. Las Ursulinas que marcharon el pasado año, y los claretianos que se van ahora, dejarán en nosotros, al igual que ellas, una huella imborrable. En la primera referencia que su hermandad posee en el Titulo, “Claretiana” y en los Cultos a San Antonio María Claret que establecen los Estatutos de la Cofradías siempre quedará patente su vinculación con la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, conocidos por todos nosotros como Misioneros Claretianos por su fundador. Ahora queda ponerse a disposición de la persona o personas que el Sr. Obispo disponga para continuar con esta encomiable labor desarrollada en el barrio de Palmeras por los Claretianos, que no es poca. Están muy orgullosos de haber compartido con ellos la totalidad de la historia de su Hermandad y siempre quedará en su corazón una manera de ser, una forma de actuar, que ellos han sabido trasmitirles y cuya semilla es objetivo principal en la vida de la Cofradía para acompañar a las personas más necesitadas. Muchos nombres quedarán en nuestro recuerdo y siempre tendremos su recuerdo en todos nosotros: “¡Facundo, Javier, Juan, Juan Miguel, Agustín, Andrés, Santiago, Jaime, José Ramón, Pablo, y Jesús, va por vosotros!”.

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