Ex alumnos de Don Bosco. Rosario.1997 y 1998.


       1997.- La Comisión, escuchó al Padre Noriega, quien señaló que en “estos tres años se hablará del Jubileo, de hacer de la vida una  oración, un lugar teológico de encuentro con Dios, apuntando a la necesidad de conversión, de acercamiento al Evangelio, dado que el Papa Juan Pablo II,  inició el Trienio de reflexión en el marco del Jubileo del Año 2000 del Cristianismo”
          El Papa Juan Pablo II, ante un grupo de teólogos cristianos, “católicos, protestantes y ortodoxos” hizo un llamado a la unidad de las iglesias. Además desde las premisas de la Doctrina Social de la Iglesia, insistió en vista a una liberación integral, buscar los medios pedagógicos adecuados, para mantener el corazón abierto tendiente a que todos vivamos con dignidad. Estamos en un mundo individualista, egoísta, lejos del espíritu comunitario que pedía Jesús, por lo tanto nuestra tarea será despertar sentimientos solidarios, conocer más a las personas, al mundo que nos rodea y aprender a evaluarlo críticamente, a la luz del Evangelio”. (Actas  Ex.alumnos. Memorias del C.S.J.  1997).
          El Padre Noriega,  disertó sobre el inicio del Jubilio  del Año 2000. Relacionó palabras del Obispado de Río Gallegos, Carta Pastoral del Año 1997,  “La caridad de Cristo nos apremia. Encuentro actual con Jesucristo, Camino para la salvación, Para la comunión, para la solidaridad”, (de Monseñor Alejandro Buccolini, SDB.-ex  Director  e Inspector del Colegio San José-).
        “Al iniciar este nuevo año 1997, tengo la oportunidad de dirigirme a todos los miembros de la Diócesis a través de la Carta Pastoral que no pretende ser otra cosa que eso, sencillamente una carta. Lleva mi saludo cordial a todos y ofrece algunas reflexiones y sugerencias para operativizar mejor nuestra tarea pastoral, que siempre es “respuesta activa” a nuestra vocación bautismal”.
        “Cuando dicen “sugerencias”temo que puedan ser consideradas como expresiones de deseo, que dejan la libertad de intentarlo o no. Tras el termino de sugerencias, está primero la metodología de Dios: discreta, animadora de la interioridad, estímulo de la vida apostólica, pero también está la perentoriedad de una activa respuesta de fe: por lo tanto tras la “sugerencia pastoral” existe una vinculante responsabilidad-obediencia al estilo de Jesús: “Porque yo hago siempre lo que le agrada”. (Jn. 8, 29).
        “La escribo en el día de SAN JUAN BOSCO, Patrono de la Patagonia, su tierra predilecta, soñada y bendecida. Él es el Patrono de Nuestra Diócesis. Don Bosco es de la iglesia, no solo fundador de una Congregación: su ardor apostólico y su conciencia de Iglesia le llevaron a dar respuestas concretas y bien encarnadas. Recuerden que, de los 108 obispos expulsados en Italia, consiguió, en su diálogo con los más anticlericales exponentes políticos de la época, hacer retornar a su diócesis a 104 y ofreció a la Iglesia de su tiempo más de 2000 sacerdotes que volvieron a pastorear un rebaño sin pastores durante 15 años. La actitud de Don Bosco, es la que anhelo ver actualizada en todo el trabajo pastoral”.
        “Que su bendición y protección nos alcancen, que los jóvenes patagónicos, numerosos y en búsqueda, como todo joven; las clases populares y los marginados de todo signo, los desocupados, los desesperanzados, encuentren en nosotros un amor pastoral organizado y creativo como lo encontraron en él los de su tiempo. Y que nuestro santo patrono nos enseñe su pedagogía de amor y sabiduría eclesial para afrontar con tino los desafíos históricos de este tiempo, difícil, providencial y apasionante”.
        “En este 1997 la Iglesia universal comienza el trienio de preparación para el Tercer Milenio. También lo hacemos como diócesis mediante el trabajo pastoral de este nuevo año con el aporte que hemos elaborado en 1996.  Primer año de preparación para el  Terecer Milenio en el Encuentro con Jesús”.  (Mons. Alejandro Buccolini, sdb.  Carta Pastoral. Año 1997).
         El Presidente Julio Buzetti y el Padre Noriega, en Octubre,  visitaron a los  alumnos de los últimos cursos de la Escuela Técnica y del Bachillerato, informándoles de la existencia del Centro de Ex alumnos y que al finalizar el año, les harían entrega del carnet”. (Memorias del C.S.J. – Actas Ex alumnos 1997).
        La Cena Anual del Reencuentro de los Ex alumnos, en Octubre,  agasajó a  los  egresados en 1947, Bodas de Oro y en 1972, Bodas de Plata. “Los ex alumnos, familiares y amigos, intercambiaron saludos en el patio del Colegio, luego  participaron de la Misa de Acción de gracias, donde el celebrante reiteró que ser “buenos cristianos y honrados ciudadanos”, no es un latiguillo cansador, sino un ideal para todos los alumnos que ingresan al Colegio Salesiano. Cristo es el centro de nuestra historia, recomendó cumplir los Mandamientos y que el lenguaje sea sencillo y sincero: “si, si, no, no”. También pidió oraciones por la salud del Padre Ernesto Albrecht, tan recordado por los ex alumnos, para que se restablezca, puesto que está pasando por un momento difícil de salud, a los 83 años”.
          La cena del Reencuentro, fue compartida  por 200  personas en el salón del Colegio. El Padre Néstor Alfredo Noriega  “agradeció la visita, después de tantos años que algunos  no volvían; pero el ex alumno del Colegio San José, lleva la marca del carisma de Don Bosco y una formación en valores cristianos, capaz de desarrollarse en la vida, siendo un testimonio viviente. Felicidades, las puertas están siempre abiertas”. Los agasajados recibieron el Diploma de Honor, como recuerdo de pertenencia y de su paso por el Colegio. (Actas de Exalumnos . 1997).
         La Comisión, el 12 de Diciembre, evaluó la gestión del año;  Julio Buzetti presentó la Memoria y  Hugo Giúdice el Balance a los socios. El Asesor felicitó a la Comisión, por el trabajo de este año y les auguró Felices Fiestas junto a sus familiares”. (Actas de Exalumnos. 1997).

       1998.- "La Comisión reunida el segundo viernes de Marzo  ordenó las fechas de encuentros y acordó las acciones del año”. (Actas Exalumnos. 1998).
         El Padre Ernesto Miguel Albrecht el día viernes 31 de Julio de 1998 a las 10.00 de la mañana, falleció, rápida y serenamente, de un sorpresivo paro cardíaco a los 84 años de edad, 66 edad profesión religiosa y 58 de sacerdocio, había llegado bien preparado para su paso a los brazos de Padre. Dos largos años de sufrimiento psíquico y físico y de inevitable postración, lo habían habituado a aceptar con plena conciencia la difícil pero amorosa voluntad de Dios”.
         En la homilía de la Misa de cuerpo presente, el entonces Padre Inspector Juan Cantini trazó un emotivo retrato del Padre Ernesto apelando a sus recuerdos personales.
“La trayectoria del Asesor de los Ex alumnos de Don Bosco del Colegio San José desde 1957 hasta el 18 de Agosto de 1996 en forma activa, continuó siéndolo hasta su muerte dos años después, sumando 41 años. También fue Asesor del Secretariado Inspectorial de los ex alumnos de Don Bosco desde 1961 a 1991. Fue incondicional amigo de todos los ex alumnos, animador espiritual del Movimiento. En sus 51 años de sacerdocio y 41 de Asesor sembró mucho y recogió abundantes cosechas. Tenía una fluida comunicación con los 20 Centros y 14 Círculos de la Inspectoría del Litoral Argentino”.   
        “Los ex alumnos lo recibían con cariño, les mostraban sus familias, sus negocios sus emprendimientos, mientras recordaban los días de colegio con los salesianos. Aprendió a ponderar siempre lo bueno y a comprender las limitaciones y los errores. Esas crónicas se imprimieron en el boletín “Adelante” del Centro de Rosario, que se distribuía mensualmente”.
        Un ex alumno lo recuerda de esta manera: “era un hijo de suizo germano por sus cuatro costados pero también tenía la picardía y la astucia criolla y la rapidez de los latinos. Fue teniente cura de varios párrocos de la zona, fue profesor y asistente por más de 30 años en el Colegio San José. Fue un sacerdote ejemplar y apostólico”.
        ”Mantenía siempre estrecha relación con sus padres, hermanos y familiares, hablaba siempre de su papá  Don Gaspar con admiración, lo describía como un pionero, incansable trabajador del campo. Nutría un cariño enorme por su mamá, doña Elisa su máxima amiga y confidente aunque viviera lejos.  Administraba los sacramentos a toda la abundante parentela en los momentos de gozo y de dolor, siempre dispuesto a compartir con ellos esos momentos de intimidad familiar”.
        “El Padre Ernesto sufrió una fuerte depresión que hizo necesaria una internación  inmediata en una clínica especializada. Parcialmente recuperado pasó un tiempo con sus familiares en Marcos Juárez, (Córdoba); pero ante la persistencia del mal psíquico fue internado en la residencia  para ancianos,  que las Siervas de Jesús tienen en Rosario, donde fue óptimamente atendido hasta que expiró”.
         La Comunidad Salesiana de Corrientes envió esta condolencia: “Ofrecemos nuestra oraciones y acompañamos con afecto fraterno”.
        Las  Hermanas de María  Auxiliadora de Villa del lago, Córdoba: “Pedimos para él la recompensa eterna, pues él nos regaló la riqueza espiritual y su calidez humana”.
         El Padre Francisco Tessarolo,  desde Funes. “Siempre admiré la pasión pastoral del Padre Ernesto, su espíritu alegre y fraterno”. 
        Los ex alumnos Juan Carlos Trivisonno y Lorenzo Petinari: “Para nosotros atenderlo y cuidarlo en estos últimos meses fue una gran satisfacción y un alto aprendizaje, nos enseñó el valor y el mérito purificador del dolor”.
       Ingeniero Juan Carlos Bressan: “El Padre Ernesto pasó por el mundo haciendo el bien. En nombre de la Federación Regional y Nacional de Ex alumnos de Don Bosco,  venimos a darte el último adiós, pero simbólico,  pues siempre estarás con nosotros”.  
        El Centro de Ex alumnos de Paraná:  “Acompañamos en el dolor  la pérdida de quien fuera nuestro Asesor Regional”.
        El Pbro. Dante Travaglino, desde Funes: “Siempre  te recordaré maestro y asistente del San José y hermano en la Congregación”.
        Eleuterio Galetto ex alumno artesano del Colegio San José, (1933-1939), desde      San Lorenzo, Santa Fe, “saluda con estima y respeto a la familia salesiana de Rosario”.   
       “El Círculo de Ex alumnos de Pergamino, (Buenos Aires) presenta sus condolencias  a los salesianos del Colegio San José”. Vladimiro Debeljub.
       El ex alumno Ricardo Ortiz de la Camisón Directiva del Centro de Ex alumnos del San José escribió  sentidos conceptos,  fue un extenso testimonio,  que pronunció por radio  en el programa “Buenos días Familia”, emitido por LT3.
      “Conservo un recuerdo gratísimo del noviciado en Los Cóndores,  Córdoba, donde él nos visitó siendo novel sacerdote y luego compartí su actuación aquí en Rosario, con un corazón grande para los ex alumnos”. Padre Mario Persig. Párroco de María Auxiliadora.
      “Queda en nuestra memoria la imagen del padre bondadoso que nos acompañara a los ex alumnos desde su cargo de Delegado Inspectorial de los Ex alumnos de Don Bosco”. Agrimensor Enrique Vallejo. Presidente de Colonia Vignaud. Córdoba.
        “Cuánto para agradecer a Dios por darnos un sacerdote de esta talla,  con sus virtudes, sus valores y su personalidad”. Padre Juan Fasolato. Director del Colegio San José”. (Estos datos de “La vida del Padre Ernesto Albrecht”, fueron tomados del libro impreso en el Colegio San José. Autor: P. Noriega.1998. Rosario).
        La Fiesta Anual del Reencuentro de los Ex alumnos, en Noviembre, reunió a los egresados el año 1948, Bodas de Oro y los de 1973, Bodas de Plata. Los agasajados  participaron  de la Misa de Acción de Gracias, en la Cripta, presidida por el Padre Dante Travaglino y concelebrante el Padre Noriega, quien en la homilía reflexionó “sobre los sacerdotes, las vocaciones y las palabras de Jesús, “la mies es mucha y los operarios son pocos”; también elevó una oración “por el eterno descanso del recordado Padre Ernesto  Albrecht”.
        La Cena del Reencuentro en el Colegio fue compartida por 170 personas alegres con intercambio de mil anécdotas. El emocionado Padre Dante Travaglino, quien los acompañó en tan grata reunión como ex alumno y con 50 años de Vida Sacerdotal, dijo: “agradezco a Dios, a Don Bosco y a María Auxiliadora, el inefable don del Sacerdocio, también a quienes han acompañado nuestra Formación y Ministerio; éramos 41 noveles sacerdotes, al cabo de 50 años quedamos 17. Don Bosco afirmaba que el mejor regalo que puede Dios conceder a una familia, es un hijo sacerdote”. El Presidente y el Padre Asesor entregaron los Diplomas de Honor a quienes celebraban sus Bodas de egresados y también recibió el suyo el Padre Dante”. (Actas  Exalumnos. Memorias del C.S.J. 1998).
        La Comisión el 11 de Diciembre, puso  a consideración de los socios, la Memoria y Balance. El Padre Asesor auguró Felices Fiestas Navideñas junto a los familiares”. (Actas Exalumnos. 1998).

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